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El Horno de San Blás, foto publicada en El País, 20-19-09
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En mayo de 1881 D. Francisco Ayala y Mira adquiere el solar donde, a finales de esa década, pondría en marcha la que llegó a ser la tercera fábrica harinera de España por su capacidad. Unos años después, en 1906, D. Manuel Juan López, ciudadrealeño como Ayala y Mira, entra a formar parte como propietario de la factoría. La visión emprendedora de estos dos hombres convirtieron a esta factoría en el impulsor económico de la ciudad, empleando a 170 personas entre molineros, transportadores, carpinteros, tejedores, mecánicos, panaderos y oficinas, etc., que se distribuían entre dos turnos y que llegaron a molturar 60 toneladas de cereal al día.
A pesar de su capacidad e importancia, no fue indemne a la crisis que sufrió el sector harinero español en la década de los sesenta, debido al exceso de capacidad molturadora existente en toda España, fruto de la proliferación de las fábricas harineras que tuvo lugar a finales del siglo XIX y principios del XX en núcleos de población de cierta relevancia y cercanos a importantes mercados del cereal. A esta causa, hay que unir el aumento de las rentas medias de los españoles que, tras la recuperación económica vivida después de la posguerra, implicó un descenso en el consumo del pan y, también otro posible motivo, reside en el proceso de emigración a grandes núcleos urbanos que empezó a notarse en esos años.
Hoy toda la maquinaria, revolucionaria en su tiempo, ha desaparecido y hace aún más desoladora la visión del imponente edificio de más de 3.000 metros cuadrados de superficie, que día a día sufre las consecuencias del total abandono. A pesar de haber sido incluido en el Catálogo de Bienes y Ámbitos de Protección del Plan de Ordenación Municipal de Manzanares y en la ‘Lista Roja del Patrimonio’ de la Asociación Hispania Nostra, se encuentra en un proceso de deterioro que si no se remedia pronto acabará corriendo la misma suerte que la maquinaria que albergaba.
Menos mal que hay iniciativas que devuelven la esperanza y ponen más énfasis, aún, en la necesidad de proteger y conservar nuestras señas de identidad. La firma de ropa Pull and Bear ha elegido el antiguo edificio como escenario para grabar la campaña publicitaria de su nueva colección de ropa.
Wikipedia – Patrimonio Industrial Harinero – http://www.manzanares.es/ – Web Hispania Nostra – http://www.miciudadreal.es/ – Blog Crónicas del Manzanares – Web Pull and Bear - Artículo 'La Industria Harinera en la Provincia de León durante el Franquismo' de Javier Revilla Casado
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Obras en la presa - Asociación Ferroviaria Zamorana
En enero de 1903 se inauguraron los dos primeros grupos con turbinas de 600 CV y alternadores de 400 KVA, en 1906 ya se exportaba la energía a Salmanca. En 1907 se instalan 5 grupos nuevos con turbinas de 1.000 CV y alternador de 900 KVA, y un año después ya se abastecía a Valladolid, la empresa encargada de la distribución fue Electra Popular Vallisoletana.
Construcción del azud - Exposición Luces del Duero 1900-1970
La Empresa fue un hito de modernidad en muchos sentidos: por el tipo de energía que explotaba, por el novedoso diseño técnico y porque constituía un poderoso llamamiento a explotar el enorme potencial hidroeléctrico del Duero en su curso fronterizo con el país vecino. De eso se debieron de dar cuenta varios ingenieros industriales y de caminos, que siguiendo las indicaciones de Cantero, comenzaron en 1918 la conquista hidroeléctrica del río Duero a través de la Sociedad Hispano Portuguesa de Transportes Eléctricos con capital del Banco de Bilbao.
El Porvenir de Zamora resistió como sociedad independiente a pesar de las propuestas realizadas por ésta última y otras grandes compañías eléctricas, hasta 1951, cuatro años después de la muerte de su fundador e impulsor, cuando Iberduero adquirió el viejo Salto zamorano.
El Adelantado de Indiana - Asociación Ferroviaria Zamorana - Exposición Luces del Duero 1900-1970
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'La Hispano, Fábrica Nacional de Automóviles y Material de Guerra' fue la denominación de la sede y fábrica que La Hispano Suiza instaló en Guadalajara a raíz de la petición que Alfonso XIII, usuario incondicional de sus vehículos, hizo a D. Damián Mateu, cofundador de la firma junto con D. Francisco Seix, para garantizar el suministro de coches, camiones y motores de aviación al ejército español. La petición no se hizo esperar mucho y en 1917 se inauguraron las instalaciones alcarreñas, que actuaron siempre con independencia de la casa matriz, tanto que en los vehículos que salieron de sus instalaciones no llevaban la bandera suiza.
La Hispano de Guadalajara fabricó algunos automóviles conocidos como modelo 'Guadalajara' y sobre todo, camiones para finalidades castrenses, destinadas al servicio del Ejército Español en África, y también para servicios civiles. Durante ese periodo también se produjeron algunos vehículos acorazados de combate y se creó además una sección independiente destinada a la construcción aeronáutica, la Hispano Aircraft, que llegó a contar con aeródromo propio.
Vehículo propiedad del ejército
El 17 de febrero de 1931 el Consejo de Administración de la Hispano Suiza formaliza el acuerdo de venta de la empresa automovilística de Guadalajara a favor de la Fábrica Nacional de Automóviles. La FNA estaba relacionada con la FIAT, y ésta sería la destinataria final del paquete de acciones. Esta transacción estuvo referida siempre a la sección de automóviles, pues se excluyeron los talleres de aeronáutica que siguieron bajo el control de Hispano Suiza. Sin embargo, las desavenencias políticas que se estaban produciendo en nuestro país y las trabas burocráticas para la importación de materiales fueron los causantes de que tan sólo salieran de Guadalajara 300 vehículos de uno de los dos modelos que se tenía pensado fabricar, el FIAT 514. En 1935, la Hispano Suiza vuelve a adquirir la fábrica de Guadalajara para ampliar su sección aeronáutica, poniéndose punto y final al proyecto de la factoría italiana.
El aislamiento internacional y la práctica imposibilidad para obtener suministros, consecuencia de la Guerra Civil, hicieron muy difícil el reinicio de la actividad industrial tras ésta y provocaron el desmantelamiento definitivo de las instalaciones en 1939, tras el traslado de la maquinaria a Alicante.
El Ayuntamiento de Guadalajara ha mostrado interés por recuperar la antigua fábrica y convertirla en un museo. Sin embargo, la intención, que cuenta con muchas trabas burocráticas, es por ahora más un deseo que una realidad. De hecho ésta es la imagen actual que ofrece la que un día fue una empresa pionera en nuestro país.
www.lahispano-suiza.com - wikipedia
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La empresa Gal ha sido una de las industrias más antiguas, mejor asentadas y de las primeras que contribuyeron al arranque del sector industrial madrileño. Los más de 100 años de historia con los que cuenta nos remontan a 1887 cuando el que fue su fundador, Salvador Echeandía Gal, montó una droguería en la calle Arenal de Madrid, donde comenzó la venta de perfumes. En 1898, Salvador y su hermano Eusebio Echeandía comenzaron a fabricar una loción alcohólica, que llegó a ser muy conocida, a base de petróleo y esencias cítricas para evitar la caída de pelo, Petróleo Gal, y al poco tiempo ya fabricaban colonias, polvos cosméticos y jabón perfumado, lo que le obligó a trasladarse a la calle Ferraz donde quedó instalada la primera fábrica de la empresa. En 1901 con el aumento de las ventas, Gal empieza la fabricación en serie y aumenta su capital constituyéndose la Sociedad Anónima.
En 1963 Gal traslada su producción a Alcalá de Henares y las instalaciones de Moncloa son destruidas para la construcción de viviendas y locales comerciales. Menos mal que la historia no se ha reproducido totalmente.
Hemeroteca ABC – Gaceta Nuestra Historia del Casino de Madrid - Arqueología Industrial y memoria del trabajo: el patrimonio industrial del sudeste madrileño,1905-1950 - http://urbancidades.wordpress.com – http://revistamundografico.blogspot.com/
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Las aspas de su caperuza se movieron ayer para poner en marcha la maquinaria original del siglo XVI y mostrar cómo se realizaba la molienda del cereal hasta bien entrado los años 5o.
La visita de los Principes servirá de impulso al turismo de la localidad manchega y esperemos que sirva también para potenciar iniciativas de restauración y promoción del Patrimonio Industrial.
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Los mercados principales de “La Cándida” fueron Barcelona, Madrid, Sevilla y Zaragoza. La fábrica junto con los pinares fueron vendidos por su dueño a L.U.R.E. en 1909, tras la salida de éste de la Sociedad. A partir de la década de los sesenta la actividad resinera en nuestro país se vio amenazada por el desarrollo tecnológico y la creciente competencia internacional, experimentando la extracción y procesado de la resina en España un progresivo declive, hasta la práctica extinción. El retroceso en la producción estuvo acompañado por un continuado incremento en los costes y caída relativa de los precios, disminuyendo la rentabilidad de numerosas instalaciones, como la de la fábrica de Mazarete que finalmente cerró sus puertas en 1976. Hoy, lamentablemente, sólo unas ruinas recuerdan su pasado esplendor.
Queremos agradecer a José Enrique Villarino los comentarios y sugerencias, fue él quien nos puso en antecedentes sobre esta industria y quien nos ha facilitado abundante información.
La Unión Resinera Española (1936-1986), Rafael Uriarte - D. Calixo Rodriguez García. Fundador L.U.R.E. y Diputado a Cortes por Molina, Anontio Berlanga - Hemeroteca La Vanguardia - www.turismocastillalamancha.com
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A finales del siglo XVIII, con el objetivo de ampliar la zona de regadío por encima de la cota del canal denominado el 'Caz del Embocador' se construyó una obra de ingeniería hidráulica que se conoció como 'La Azuda y el Acueducto de la Montaña'. Se trababa de una rueda de madera de 12 metros de diámetro, compuesta por 12 radios y cuatro paletas entre cada radio. Era movida por la propia corriente del canal y elevaba, a través de sus canjilones, el agua hasta el acueducto construido en ladrillo para poder regar los terrenos ubicados en la denominada finca 'La Montaña' de ahí el nombre de la obra de regadío.
Con el paso del tiempo y debido a su uso, algunos de sus elementos fueron siendo reemplazados por piezas metálicas, hasta que en 1844 la noria totalmente deteriorada pasó a ser sustituida por otra de dimensiones similares pero fabricada en hierro. La azuda dejó de funcionar definitivamente en 1927 cuando se instaló el riego a motor.
Estos datos provienen de un estudio realizado por profesores e investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid como parte del proyecto de rehabilitación de esta obra de ingeniería, de la que actualmente solo quedan ruinas. Con la rehabilitación se pretende estrechar lazos entre el entorno y los visitantes para acercarles la historia de este municipio madrileño.
Revista Municipal de Aranjuez, julio 2009
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Para el diseño y cálculo de maquinaría consideró que la cantidad de agua necesaria para la población debía ser de 50 litros por día y persona, basándose en las cantidades consumidas por otras ciudades, como Madrid:
Así como el de otras ciudades importantes a principios del siglo XX:
La turbina proyectada fue de las denominadas de admisión parcial sistema Fontaine y dos bombas de pistón sumergido con las siguientes potencias:
También se tuvieron en cuenta el diseño de los depósitos de agua para garantizar el suministro, construyéndose dos depósitos de 500 métro cúbicos cada uno, red de tuberías, bocas de riego e incendios, desagües, fuentes para la vecindad y fuentes monumentales. El presupuesto total de elevación de las aguas ascendió a 89.191 pesetas.
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En la imagen anterior se puede ver el edificio que fundó en los años 50 el industrial catalán D. Serafín Gilart Fité, dedicada a la tintura de materias textiles y que en la actualidad se ha rehabilitado para albergar el Museo Textil.
La imponente chimenea de 52 metros de la siguiente figura es la salida de humos de la fábrica conocida por La Noriega, La Illana o García y Cascón, según se fueron sucediendo sus respectivos propietarios. Éstos últimos adquieron la instalación en 1916 y tras la compra de más propiedades llegaron a formar un gran complejo industrial que contaba a medidados del siglo pasado con más de 1.600 trabajadores.
Nuestro guía de lujo en la visita fue el Profesor y Doctor de Ingeniería Textil de la E.T.S. de Ingenieros Industriales de Béjar (Universidad de Salamanca), D. Javier R. Sánchez, que nos ofreció su tiempo y conocimiento de la industria textil para explicarnos la historia y propósito de cada una de las fábricas del recorrido. Para ver un pequeño detalle de lo que podéis encontrar si visitáis Béjar os invitamos a que os descarguéis el siguiente tríptico.
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